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1989: ni fin de la historia ni un mundo mejor PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Rocío Ruiz Salazar   
Jueves 12 de Noviembre de 2009 14:59

1989. Año singular, año abundante en singulares acontecimientos que tuvieron como consecuencia la creación de un nuevo orden mundial. En el transcurso de esos históricos 12 meses, sucedió lo impensable hasta meses antes: el Muro de Berlín se derrumbó en sentido literal; metafóricamente pasaría lo mismo con un sistema que hacia agua por todas partes. Los regímenes socialistas instaurados en Europa del Este fueron cayendo uno a uno, como fichas de dominó.

De esta forma, ingresamos a un mundo sin las tensiones de la guerra fría, pero que no es mejor, pues  ya sin contrapesos una potencia hegemónica (Estados Unidos) ha hecho del intervencionismo su modus operandi con todos los riesgos que ello conlleva. Después de 1989, el mundo nunca sería el mismo.

En el plano local, otro México también surgía. Unas elecciones presidenciales demasiado cuestionadas traerían a la postre cambios no sólo en el terreno electoral, sino en otros ámbitos, como el de los medios. La parcialidad informativa mostrada durante dicho proceso electoral, especialmente por parte de la televisión, terminaría con una credibilidad ya de por sí muy deteriorada. Era tal el favoritismo hacia el candidato priísta, Carlos Salinas de Gortari, que grupos de ciudadanos llegaron a boicotear al noticiero 24 horas, dirigido por el veterano periodista Jacobo Zabludovsky.

El 1 de enero, durante una breve gira en Tabasco, Carlos Salinas de Gortari llama a los presentes, “con una sonrisa y los brazos abiertos” a luchar “para que 1989 si no es feliz por lo menos sea tranquilo”.

El entonces mandatario sería el primero en no cumplir con la tranquilidad prometida. En busca de legitimidad, el día 11 de ese mes ordena detener y encarcelar a Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, dirigente sindical petrolero, bajo los cargos de homicidio y tráfico de armas.

Aunque se trataba de un líder sobre el cual había serias acusaciones de corrupción, queda claro, por supuesto, que se trata de una acción --espectacular, mediática--  esencialmente política en la cual Salinas no sólo busca legitimarse, sino también terminar con un opositor político, pues durante las campañas electorales “La Quina” se había inclinado por Cuauhtémoc Cárdenas, candidato del Frente Democrático Nacional (FDN), para muchos el verdadero ganador de los comicios.

En el plano internacional, la guerra fría sufre otro revés. Como preámbulo de lo que sobrevendría meses más tarde, Ronald Reagan y Mijail Gorbachov, dirigentes de Estados Unidos y la Unión Soviética, intercambian mensajes de año nuevo. “Pese a nuestros desacuerdos, hemos podido hallar un terreno común”, dice el máximo representante de la nueva derecha gringa en un discurso transmitido a través de la televisión soviética, a lo largo y ancho de todo el territorio del otrora “imperio del mal”.

Gorbachov, por su parte, había llegado al Kremlin en 1985 e inició con la Perestroika y la Glasnot una revolución que iba a socavar los cimientos de la URSS y los países del Este europeo.

En Tabasco, asume la gubernatura el priísta Salvador Neme Castillo, luego de una controvertida elección donde derrota al candidato del FDN, Andrés Manuel López Obrador. El aspirante derrotado declara que “sólo si se respetan los derechos ciudadanos se respetará a las autoridades”.

El 2 de enero los diarios capitalinos informan que el nuevo salario mínimo para el periodo 1989-1990 se establece en diez mil 80 pesos diarios, es decir, 302 mil 400 pesos mensuales al mes, un ingreso totalmente insuficiente cuando el litro de leche pasteurizada cuesta 765 pesos, cerca de 10 por ciento de ese ingreso.

De la fruta, la verdura y la carne, mejor ni hablar. Un famoso centro comercial daba a conocer sus “ofertas del día”: kilo de mango, tres mil 790 pesos; naranja Veracruz, 750 pesos; pera, tres mil 590 pesos; papa, mil 390 pesos; la pieza de elote 490 pesos; el kilo de pulpo, 12 mil 590; filete de mero, 15 mil 890; camarón chico, 29 mil pesos; atún  rebanado 13 mil 990 pesos; pulpa de espaldilla de cerdo, 8 mil 490 pesos, también el kilo.

Sears anuncia sus “ofertas” de Reyes: TV Sears color, 14” de 1 millón 194 mil 900 pesos a sólo 999 mil 900 pesos; lavadora Lady Kenmore, de dos millones 379 mil pesos a un millón 899 mil 900 pesos, algo así como seis meses y medio de salario mínimo. Para no quedarse atrás, El Palacio de Hierro ofrece un televisor Sanyo de 20”, “en diagonal sintonizador electrónico y recepción VHF y UHF” de dos millones 550 mil pesos a “precio pacto de un millón 163 mil 30 pesos”. Los billetes de 100 mil pesos eran parte de las transacciones cotidianas. De acuerdo con los avisos de ocasión de los diarios un departamento de 2 recámaras en Narvarte oscila entre los 30 millones y los 45 millones de pesos.

(Todos los precios son anteriores a que se introdujera el nuevo peso, que le quitó a esta moneda tres ceros. Mil pesos anteriores a 1993, cuando se estableció esta medida, equivalen a un nuevo peso.)

El 20 de enero, George Bush padre presta juramento como cuadragésimo primer presidente de Estados Unidos. Una cita, hecha poco antes de la invasión a Irak (años más tarde), retrata de cuerpo completo a este político, vicepresidente durante la gestión de Ronald Reagan: “Como estadounidenses sabemos que hay veces en que debemos dar un paso al frente y aceptar nuestra responsabilidad de dirigir al mundo, lejos del caos oscuro de los dictadores. Somos la única nación en este planeta capaz de aglutinar a las fuerzas de la paz”.

En el terreno de las artes, el 17 de enero muere el cantante uruguayo Alfredo Zitarrosa y días después, el 23, el maestro Salvador Dalí. Uno, célebre por sus coplas; otro, por sus impactantes y oníricas imágenes surrealistas. Es famosa la frase de Dalí: “…que no conozca el significado de mi arte, no significa que no lo tenga...”.

En febrero destacan dos noticias que hablan del ocaso del gigante soviético, sumido en conflictos internos cada vez más cruentos: el 6 de febrero 30 mil soldados de la URSS abandonan Afganistán. Su capital, Kabul, sumida en el caos, es rápidamente sitiada por la guerrilla talibán, financiada por Estados Unidos. El día 7 se informa que el conflicto nacionalista entre las repúblicas soviéticas de Armenia y Azerbaiyán ha causado 91 muertos y mil 532 heridos.

Mientras en Afganistán los extremistas religiosos toman el poder, el 14 de febrero se convierte para el escritor Salman Rushdie en la antípoda del amor y la amistad: ese día, en Irán, el Ayatollah Jomeini llama a los musulmanes de todo el mundo a ejecutar al autor anglo indio, pues asegura que Los versos satánicos, una de sus obras, “ofende al Islam”.

“Estaba sentado frente a mi escritorio”, recuerda Rushdie, quien radicaba en Londres, “y llamaron de la BBC para conocer mi reacción. Yo no sabía nada y me alarmé mucho. Después de colgar el teléfono, lo primero que hice fue bajar a echar el cerrojo a la puerta de la casa”. La policía le recomendó que abandonara la ciudad: “Será cuestión de unos días, hasta que los políticos arreglen sus cosas”.

Después de 20 años no se han arreglado “las cosas”. Rushdie, mientras tanto, tuvo que aprender, a partir de ese paradójico 14 de febrero, que para sobrevivir había que vivir no sólo a salto de mata, sino también entre muros, en una jaula. Como sus guardaespaldas, la suya iba con él a todas partes.

Segunda paradoja, también en febrero se dan a conocer dos hechos fundamentales que comenzarían a tambalear aún más un emblemático muro, el de Berlín: por un lado, el Parlamento húngaro permite la creación de formaciones políticas y el derecho de reunión. Imre Pozsgay, ministro de Estado húngaro, define la revuelta antisoviética húngara de 1956 como un “levantamiento popular”. Por otro, en Polonia se dan los primeros contactos entre el régimen y la oposición.

También en febrero, Luis Donaldo Colosio, entonces máximo dirigente priísta, llama a llevar a cabo “la inmediata modernización integral del PRI, si no queremos perder más terreno ante los grupos opositores”. No sólo fue ignorado, sino que cinco años más tarde sería asesinado. El priísmo perdería el poder 11 años después.

Casi al finalizar el mes muere el actor mexicano Mauricio Garcés. Dos son sus frases, ya clásicas en la cinematografía nacional: “¡Arroz!” (expresada cuando veía a una mujer hermosa; obviamente esa frase es producto de la censura de aquellos tiempos, pues dicha al revés es “¡zorra!) y “Las traigo muertas”.

 

El affaire unomásuno

Marzo comienza con un cambio que cimbra al periodismo nacional. El día 2 Manuel Becerra Acosta renuncia a la dirección de unomásuno  y asegura que el gobierno de Carlos Salinas lo había presionado para vender en un millón de dólares sus acciones de la empresa, la cual padece severos problemas financieros.

Más tarde, en una entrevista a la revista Proceso admite que aceptó esa cantidad a cambio de la propiedad y la dirección del diario. Afirma que Salinas de Gortari “quiere el absoluto control y la manipulación de la información y la crítica”. El 3 de marzo Luis Gutiérrez Rodríguez es designado director del diario.

Nacido de la escisión ocurrida en el Excélsior de Julio Scherer García en 1976, unomásuno vino con novedad e imaginación a renovar al periodismo mexicano.

El diario fundado por Becerra Acosta y un notable grupo de periodistas en noviembre de 1977 fue el primer rotativo serio en adoptar en México un formato tabloide. Antes de unomásuno ese tamaño era considerado exclusivo de periódicos con vocación por el amarillismo: La Prensa, Alarma!, Alerta...

Se decidió, para tomar aún más distancia con la frivolidad y el periodismo escandaloso, no incluir una sección de sociales ni una página de nota roja (cosa que, hay que reconocer, ya había hecho El Día desde su nacimiento en los 60).

Otra decisión importante fue la de suprimir la página editorial y distribuir los artículos de análisis y opinión entre las secciones correspondientes. En palabras de Jorge Hernández Campos “no sólo se buscó obtener un diario más interconectado entre todas sus partes, sino también terminar con una especie de ghetto de intelectuales de altura (en que se había convertido la página editorial), frente a la hueste de intelectuales de rango inferior que serían los periodistas de la redacción”.

Además, en un impulso al fotoperiodismo unomásuno dejó atrás la época en la cual la foto era una mera ilustración de la nota, para apostar más por imágenes plásticas, más de la vida cotidiana. La imagen, pues, como un género independiente. Esta nueva mirada a la realidad (que ya había tenido algunos atisbos años atrás en El Sol de México dirigido por Benjamín Wong) dejó, sin duda, su impronta en los principales diarios capitalinos, y a ésta se debe en gran medida el auge actual de la fotografía de prensa en México.

En aquellos años fundacionales unomásuno no sólo se caracterizó por ser un diario escrupulosamente escrito, sino que lejos de la corrección política y del purismo que inundaban las redacciones mexicanas por esos años dio cabida al habla popular tanto de los entrevistados como, principalmente, de los colaboradores, quienes sin ambages dieron rienda suelta lingüística a sus textos. En el anquilosado panorama que se vivía a finales de los 70 esta decisión constituyó una auténtica revolución verbal.

Paradójicamente, en un año en que los medios comenzaban a abrirse, con Luis Gutiérrez en la dirección de unomásuno, la línea editorial de uno de los pocos periódicos plurales y críticos que existían por entonces se vuelve más oficialista, el diario comienza a perder frescura… y lectores.

Mientras esta contrarrevolución periodística tiene lugar en la cerrada de Correggio, sede de la redacción de unomásuno, a miles de kilómetros una revolución silenciosa se afianza en Hungría y Polonia:

El 23 de marzo se legaliza el derecho a huelga en el primer país y días después, el 5 de abril, el movimiento polaco Solidaridad es legalizado y puede presentarse a las elecciones generales. Para el día 7 de ese mes, el Parlamento polaco aprueba por gran mayoría la reforma constitucional y de las leyes sobre libertad sindical, asociación y reglamentación electoral, pactadas por el gobierno y la oposición.

Paradójicamente, en el país de la Perestroika y la Glasnot los acontecimientos son contrastantes y, algunos, no tan tersos: mientras el 6 de abril se anuncia en Moscú que la URSS autorizará las actividades religiosas “desde obras de caridad hasta repicar de campanas”, el 9 de ese mes, el ejército rojo aplasta una manifestación antisoviética en Tiflis, Georgia.

En ese mes, en la cartelera de la todavía estatal Imevisión destacan programas como En tienda y trastienda, conducido por la entonces inseparable pareja de Ausencio Cruz y Víctor Trujillo y Almohada, con Germán Dehesa. En el contexto de una inflación superior a los 20 puntos mensuales, el Gran Premio de los 64 mil pesos, con Pedro Ferriz Santacruz, se convierte en el Gran Premio de los 64 millones.

En Televisa, mientras tanto, la telenovela El extraño retorno de Diana Salazar, con Lucía Méndez, acapara los ratings. Por aquellos días, la programación diurna del llamado “Canal de las Estrellas” es ocupada por el noticiero Eco.

En mayo, se dan nuevos pasos en el desmantelamiento del llamado “telón de acero” y que a la postre se convertirían en detonantes de la caída del Muro de Berlín. Hungría comienza a desmontar la alambrada de espino y el sistema electrónico que blindaba su frontera con Austria. Los guardias fronterizos de frontera húngaros son instruidos para que no disparen contra quienes traten de cruzar.

Ese mismo mes, el día 5, se crea el Partido de la Revolución Democrática (PRD), con la participación de los principales dirigentes del FDN y con los recursos, los afiliados y el registro legal del Partido Mexicano Socialista (PMS), que desapareció en beneficio de la nueva organización. El PRD hace renacer las esperanzas entre la gente de izquierda en México de que ahora sí se contara con un partido moderno que aglutine a las fuerzas que comulgan en ese espectro ideológico.

Nelson Ned, un oscuro y sobrevalorado cantante de baladas románticas, declara a la prensa que “nunca cantará en países comunistas”, pero no debido a algún prurito ideológico, sino a que “(esos regímenes) no tienen dólares para pagarme”.

El 14 de mayo, Carlos Saúl Menen es electo presidente de Argentina. Corrupción y crisis económica esperan al otrora llamado “el granero de América”.

El 1 de junio la estación de radio Rock 101 celebra su primer lustro con un maratón de 101 horas de transmisión en vivo. La estación, que estaría al aire hasta agosto de 1996, vino a romper con el formato tradicional de la radio juvenil mexicana.

En el área de noticias, la pérdida de credibilidad sufrida en 1988 obliga a los medios, a comenzar una apertura informativa a espacios críticos y a opiniones que discrepan con la línea oficial. Esta modificación en sus políticas se da principalmente en la radio. De esta manera, numerosas estaciones radiofónicas comienzan a incluir espacios para el auditorio, el teléfono abierto, las llamadas de los radioescuchas, los controles remotos (“Nuevamente Vivó en vivo desde París”, se lee en un desplegado pagado por Radio Red en varios diarios capitalinos),  pero, sobre todo, el debate y las opiniones diversas comienzan a encontrar terreno fértil en la radio de 1989 (para más información, véase Medios de comunicación y campañas electorales, 1988-2000, de Carola García y Leonardo Figueiras, Plaza y Valdés, 2002). En la TV comercial, la apertura también se da, aunque de forma más incipiente.

En relación con la prensa escrita, Raúl Trejo Delabre escribe que “no puede decirse que la prensa haya cambiado de manera drástica en esos años, pero sí comenzaba a existir una nueva heterogeneidad. A diferencia de la monotonía de un diarismo casi unánimemente mimetizado con los intereses gubernamentales, comienzan a destacar no sólo voces críticas, sino en ocasiones publicaciones enteras que discrepan de las opiniones oficiales (Mediocracia sin mediaciones. Prensa, televisión y elecciones, Cal y Arena, 2001, p.236)

En países como Hungría la apertura da pasos gigantescos durante junio. Los entonces ministros exteriores de Hungría y Austria, Gyula Horn y Alois Mock, respectivamente cortan en un acto simbólico la alambrada que separa a los dos países vecinos y dividía Europa.

No sucede así en otros países con regímenes socialistas fuera de Europa. En China, las protestas y manifestaciones de estudiantes que tienen lugar en la Plaza de Tiananmen, los primeros días de junio, concluyen con una dura represión por parte del gobierno chino. Se hace celebre la imagen de “El rebelde desconocido”, un joven que se para frente a la columna de tanques y detiene la marcha de éstos por cerca de media hora.

 

Candil de la calle…

Mientras hacia afuera de las fronteras soviéticas, Mijail Gorbachov alenta la apertura e incluso, en su lucha por ganar el control del Kremlin, no duda en desestabilizar a los regímenes que apoyaban a los conservadores soviéticos --entre éstos el de Alemania del Este, encabezado por Erich Honecker- al interior de la URSS se muestra tajante ante la demanda de autonomía de varias repúblicas. El 1 de julio declara:

“No dudaré en tomar las medidas necesarias contra quienes pretendan cambiar las fronteras interiores del país, atizando las pasiones interétnicas.”

Allende los mares, el socialismo real se derrumba aceleradamente. Aquí, la dictadura perfecta también comienza a caer. Un día después, el 2 de julio, Ernesto Ruffo Appel, candidato del PAN, gana la gubernatura de Baja California. El hecho es inédito, pues se trata del primer gobernador surgido de un partido diferente al PRI. Renuente, el tricolor acepta el triunfo de su adversario hasta el día 5.

Quizá permeado por el triunfo panista, el futbolista Hugo Sánchez exclama fuera de toda proporción: “Si el país me necesita, buscaré ser político; estoy dispuesto”.

Una muerte más que simbólica. En julio fallece Andréi Gromyko, el conservador canciller soviético de la era Brezhnev, removido por el propio Gorbachov en 1988. Una era está terminando.

En Nueva York, el ex secretario para asuntos internos de Estados Unidos Elliot Abrahams, asegura el 13 de julio que Fidel Castro inició un proceso de depuración militar para preparar la sucesión de su hermano Raúl, “un burócrata gris, cuya capacidad de supervivencia es incierta”.  El político estadounidense se refiere al fusilamiento del general Arnaldo Ochoa, héroe de la República, por un delito (narcotráfico) que nunca se pudo comprobar. En Cuba, está claro, no habrá perestroika ni tampoco glasnot.

El 17 de julio hay otro funeral en la isla caribeña. Muere el poeta Nicolás Guillén, autor del poema “La muralla”, una dicotomía entre lo que se considera positivo y lo que se considera negativo. “Al corazón del amigo, abre la muralla; al veneno y al puñal, cierra la muralla”.

¿Autoengaño o soberbia? Pese a todos los acontecimientos ocurridos tras la Cortina de Acero, el máximo dirigente alemán del Este, Erich Honecker insiste: “El Muro permanecerá por 50, incluso 100 años”.

Honecker no está solo en el mundo. A mediados de julio, el gobierno salinista asegura que la venta de Telmex “está descartada, pues la empresa es rentable y en cinco años más se invertirán diez millones de dólares; además, el servicio ha mejorado”. Meses después comienza el proceso de privatización.

 

El parteaguas

Para agosto, los acontecimientos se aceleran en Europa del Este: en Polonia,

se celebran las primeras elecciones con ciertas libertades democráticas. Resulta ganador el movimiento obrero independiente de Solidaridad, encabezado por Lech Walesa, quien es electo premier. Por su parte, Tadeus Mazowiescki, cercano colaborador de aquel, es designado por el parlamento primer ministro, convirtiéndose en el primer jefe de Gobierno no comunista en Europa del Este en más de cuatro décadas, mientras tanto en Checoslovaquia, pese a la represión, miles se reúnen en la Plaza Wenceslao para recordar el aniversario de la invasión soviética.

Si embargo, hay dos sucesos que marcan el antes y después en este proceso: el 19 de agosto, en el denominado “Picnic Paneuropeo”, una fiesta de confraternidad entre Austria y Hungría al que asisten miles de personas, más de 600 alemanes del Este escapan hacia Occidente, aprovechando la apertura de la frontera. Días más tarde, el 23, el gobierno húngaro abre sus fronteras sin restricción alguna.

Miles de alemanes orientales comienzan a emigrar masivamente. El Muro se agrieta aún más.

En las imágenes de esos días se puede ver a decenas y decenas de Trabants, el auto utilitario de la RDA, abandonados junto a maletas, ropa, y numerosos objetos más en los descampados que se encuentran en la frontera húngara-austriaca. La escena sobrecoge por toda la carga que conlleva.

Como efecto dominó, miles de ciudadanos de la RDA se asilan en las embajadas de la RFA en Praga y Varsovia. Exigen salir a Occidente.

Y aunque en el deseo masivo de salida pesan las causas políticas, también hay razones económicas. En la RDA hay recesión, en tanto que un informe sobre el país vecino señala que en 1988 “la RFA alcanzó su mayor crecimiento económico del ultimo decenio en relación con el PIB: 3.4.

Días antes, entre el 16 y el 17 de agosto, se realiza el Festival de Woodstock 1989, en conmemoración del efectuado dos décadas atrás. Sin embargo, en éste no hay la frescura y la espontaneidad que sobra en Europa del Este. El festival se encuentra dominado por el mercantilismo de las disqueras, en jauja debido a las altas ventas de un formato aún novedoso: el CD.

El gran imperio soviético no es ajeno al desmoronamiento masivo. El 23 de agosto, Estonia, Letonia y Lituania, países anexados por Stalin (previo pacto con Hitler) durante la Segunda Guerra Mundial, demandan mayor autonomía para las Repúblicas Bálticas.

Alain Touraine escribe el 21 de agosto: “¿Osaremos llevar nuestro pensamiento hasta el fin y afirmar que estamos asistiendo al fin de los regímenes comunistas?” El pensador se resistía al fin, no de una ilusión, sino a la constatación del fracaso de una utopía.

Más realista (¿u oportunista?) el nuevo secretario general del Partido Comunista Italiano, Achille Occhetto, declara en septiembre que para su partido el movimiento comunista internacional ha dejado de existir desde 1971. “Los regímenes del Este usurpan el nombre del socialismo; el modelo de comunismo soviético ha perdido su mensaje ideológico liberador”.

Los aires de la apertura llegan a Bulgaria. El 1 de septiembre entra en vigor una ley que autoriza a todos los ciudadanos a obtener un pasaporte válido por cinco años para todos los países del mundo.

El 12 de septiembre el parlamento polaco aprueba el nuevo gobierno, en el cual hay 12 ministros de Solidaridad y sólo cuatro del POUP (el partido comunista).

El 19 de septiembre la Coparmex demanda nuevamente la privatización de Pemex. “Sería más eficiente en manos privadas”, dicen.

El 26 de septiembre el gobierno de la RDA concede permiso a sus ciudadanos asilados en las embajadas de la RFA en Praga y Varsovia para viajar a Occidente. En la noche del 30 de septiembre sale el primer convoy con rumbo a Alemania Occidental.

Paralelamente, para finales de ese mes, las manifestaciones y los choques entre la policía y la sociedad civil se multiplican, también la solicitud de registro de varias organizaciones de izquierda (como Nuevo Foro y Ruptura Democrática) que propugnan por un socialismo democrático.

Los nuevos aires que soplan en el mundo llegan hasta Sudáfrica. Frederik de Klerk es electo presidente de ese país. Desde ese cargo inicia una política de reformas encaminada a la superación del apartheid. Para ello deroga las leyes segregacionistas, libera a varios políticos negros encarcelados, entre ellos a Nelson Mandela, legaliza el Congreso Nacional Africano y dota al país de una nueva constitución.

El 4 de octubre, en la víspera de la conmemoración del 40 aniversario de la RDA, Berlín y Praga llegan a un acuerdo para que sus ciudadanos puedan transitar entre los dos países sin necesidad de visas. Por otra parte, alemanes orientales siguen asilándose en la embajada de la RFA en la capital checoslovaca.

Como preámbulo a los festejos conmemorativos del 40 aniversario de la fundación de la RDA, las protestas se generalizan en prácticamente todas las ciudades de la RDA.

El 6 de octubre, como parte de los festejos por las cuatro décadas de la RDA, se lleva a cabo un desfile militar en la muy moscovita Karl Marx Alle. Durante la parada, se puede observar, situado junto a Honecker, a un serio y distante Gorbachov que ve su reloj a cada momento. A unas cuadras de ahí, miles de berlineses se enfrentan a la policía. Hay decenas de heridos y cientos de arrestados. Varios ladrillos más caen de la pared.

Para el 9 de octubre, sólo en Leipzig se manifiestan más de 100 mil ciudadanos de todos los sectores; exigen cambios políticos y llaman a un diálogo gobierno-manifestantes. Se grita una consigna: “Nosotros somos el pueblo”. En Dresde se inician pláticas entre representantes del gobierno y manifestantes.

Ese día, la prensa nacional publica que en México el número de desempleados y subempleados asciende a 20 millones. Junto a la nota sobresale un anuncio: “Pantalón de vestir para caballero, sólo 60 mil pesos”. Es decir alrededor de seis días de salario mínimo.

El 12 de octubre, una pequeña esquela  en un rotativo dice: “El Consejo Nacional Agropecuario hace pública su profunda pena por el fallecimiento de don Manuel J. Clouthier, ejemplar agricultor e incansable luchador social. Descanse en paz”. Su muerte ocurrida en un accidente de carretera nunca sería suficientemente aclarada.

Para el 15 de ese mes, Letonia se pronuncia por independizarse de la URSS, en en tanto, el parlamento húngaro promulga la nueva constitución, mediante la cual queda abolido el papel dirigente del partido en la sociedad.

En sentido contrario, un informe de Nicolae Ceauscescu, máximo dirigente rumano, constata “los grandes logros de la planificación económica y critica a otros países socialistas “que intentan imitar el sistema capitalista”.

Para el día 18, en la RDA las presiones son inaguantables y Honecker es separado de su cargo. Se elige secretario general a Egon Krenz quien de inmediato muestra su disposición al diálogo.  El 3 de noviembre dirige un discurso a la población para prometer que tanto el país como el partido serán renovados, aunque aclara: “No habrá reunificación”.

Un día después, el 4, se organiza en Berlín una manifestación masiva con la participación de 500 mil personas, en la cual se exige libertad de opinión, de prensa de reunión.

En la noche entre el 9 y 10 de noviembre, ante la presión popular, son aprobadas las nuevas leyes de emigración en la RDA. De inmediato, un  numeroso grupo de ciudadanos se concentra en el Muro de Berlín. Se otorga libertad irrestricta para viajar a Occidente. Aunque el Muro comenzaría a caer meses más tarde, el libre paso de los alemanes orientales hacia la RFA es simbólicamente vinculado con la caída de la tristemente célebre muralla. Ese día, una publicidad aparecida en un diario mexicano destaca: “Sacamos escombro, 85 mil pesos, el carro”.

Como parte de un efecto dominó, los procesos de apertura en casi todo el Este europeo se acelera. El 14 de noviembre, la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) reconoce abiertamente los crímenes de Stalin contra minorías nacionales. El día 17, Todor Zhivkov es destituido en Bulgaria. Se declara amnistía general para los presos de conciencia. El día 23, en Checoslovaquia miles de manifestantes exigen elecciones democráticas. Para el 10 de diciembre, el presidente Husek renuncia a su cargo. Es inevitable, la sexta parte del mundo se derrumba.

A años luz de procesos de democratización reales, el Canal 9 de Televisa, con pretensiones culturales y dirigido por Miguel Sabido, entra en su último año de vida con programas como Estudio 54, Video cosmos y Vida y voz, este último con Juan José Arreola.

El año siguiente, Emilio Azcárraga Milmo decide cancelarlo y de paso mostrar que la incipiente apertura de la TV no iría, por supuesto, a fondo (Claudia Fernández y Andrew Paxman (El Tigre Emilio Azcárraga y su imperio Televisa, Grijalbo, 2000):

“La decisión de mantener un canal de la naturaleza del 9 (cultural) habría sido principalmente política y cuando (Emilio) Azcárraga ya no sintió la amenaza estatal de quitarle las concesiones decidiría cancelarlo el 19 de noviembre de 1990. Un día de la nada, le diría a (Miguel) Sabido (quien era el director):

-Bueno, Miguel, se acabó tu canal pendejo.

-Ni es pendejo ni es mío, pero y ahora, ¿qué vamos a hacer?...

-¿Con qué?        

-Con el compromiso social de la televisión.

-Nada... a mí me vale.”

1989 termina movido. El 20 de diciembre el ejército de Estados Unidos invade Panamá para deponer a Manuel Antonio Noriega y establecer el gobierno títere de Guillermo Endara. Se acabaron los contrapesos.  Washington se erige como el único gendarme del mundo. El día  de Navidad,  el PCUS toma el acuerdo de borrar de la Constitución el párrafo que consagra el papel dirigente del partido comunista en la sociedad. Ese mismo día, en Rumania, tras varios días de manifestaciones con consignas tales como “Abajo Ceaucescu”; “Queremos pan”; “Libertad sin sangre”, el líder rumano y su esposa -quienes no supieron leer los acontecimientos y se aferraron al poder- son juzgados, condenados a muerte e inmediatamente ajusticiados. El 29, el dramaturgo Vaclav Havel es electo unánimemente presidente de Checoslovaquia. El sueño de los gestores de la efímera Primavera de Praga se cumple 21 años después.

 

El paraíso tampoco estaba del otro lado

A 20 años de estos históricos acontecimientos, queda claro que no hubo ni fin de la historia, ni tampoco el mundo es mejor. Hoy nos encontramos ante una Alemania en donde el crecimiento es disparejo, donde el desempleo es alto en la parte este y donde los muros, sobre todo, económicos, subsisten. De hecho, los salarios pagados en el este son 20 por ciento más bajos a los pagados por las mismas empresas en la parte occidental.

El entusiasmo inicial que, entre muchos, desató la caída del muro y la reunificación a ambos lados ha ido dando lugar a un creciente desengaño. Los alemanes del oeste tienen la sensación de que con la caída del Muro sacaron a los alemanes del este de su “miseria”; éstos, por su parte, se quejan por partida doble, pues no sólo perdieron los beneficios sociales con los cuales contaban, sino que además no pueden participar del bienestar y las ventajas del sistema capitalista. Hay un creciente resentimiento.

En términos más amplios, una reciente encuesta del instituto de opinión estadounidense Pew, realizada en nueve países del Este de Europa, reveló que los ciudadanos del antiguo bloque comunista europeo han perdido parte de su entusiasmo inicial por las ideas del capitalismo y la democracia. El cambio más pronunciado se ha producido en Ucrania: sólo el 30 por ciento de los ucranios aprueba un sistema multipartidista, frente al 72 por ciento que lo hacía en 1991, cuando se efectuó un sondeo similar.

“La generación más joven, los residentes en las ciudades y los que disponen de mayor grado de educación tienden a aprobar la transformación. En Rusia, por ejemplo, la mayoría de los menores de 50 años de edad aceptan el paso a un sistema con pluralidad de partidos y la economía de mercado. Pero los que superan esa edad son mucho menos optimistas; entre el grupo de edad de 65 años o más, sólo el 27 por ciento expresa una visión positiva. Este patrón se repite en todos los países analizados -con la excepción de Alemania del Este, en la que la satisfacción con los cambios es generalizada- y refleja la misma divergencia que se observaba entre la población en 1991.”

El estudio demoscópico señala que una de las causas que explica la desafección de los ciudadanos de estos países con los cambios experimentados es que creen que son más pobres que hace 20 años. El consenso es que la gente corriente se ha beneficiado menos del cambio que los políticos y grandes empresarios. Sólo los polacos (47 por ciento) y los checos (45 por ciento) opinan que su situación económica es mejor ahora que cuando vivían bajo el modelo comunista. Los húngaros (72 por ciento), los ucranios (62 por ciento) o los búlgaros (62 por ciento) creen que la economía de mercado les ha hecho más pobres (El País, 9 de noviembre de 2009).

A dos décadas del derrumbe de la utopía, para los europeos del Este ha quedado claro que el paraíso tampoco estaba del otro lado.

Última actualización el Jueves 12 de Noviembre de 2009 15:28
 
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